Alcalde

NO BAJEMOS LOS BRAZOS

Al momento de escribir estas líneas, han transcurrido más de cien días desde que se notificó el primer contagio de Covid-19 en nuestro país. Para todos han sido tiempos duros y difíciles, en que la incertidumbre se ha transformado en una compañía permanente para todos.

Incertidumbre laboral, económica, social y emocional.

El Coronavirus ha golpeado las puertas de muchos hogares de la comuna que no siempre se ven reflejados en las estadísticas epidemiológicas. Tenemos invisibilizadas e incontabilizadas un número importante de contagios y muertes; eso nos duele y preocupa.

Como administración hemos trabajado desde comienzos de año por anticiparnos al devenir del contagio. Hemos sido pioneros en el trabajo de la trazabilidad de los contagios y en las medias de aislamiento de tanto de los infectados como de los contactos estrechos.

Desde marzo hemos enfocado nuestros esfuerzos en atender y cuidar a la población de mayor riesgo como lo son los adultos mayores y enfermos crónicos. Un grupo importante de ellos están postrados o no cuentan con redes de apoyo necesario y hemos sido nosotros que hemos procurado cubrir sus necesidades vitales.

Toda esta exigente – a veces peligrosa labor de asistencia a los vecinos – la han llevado a cabo nuestra primera línea quienes han priorizado el bienestar de la comunidad por sobre sus propios temores y riesgos.

La unidad de Hospitalización Domiciliaria (HD) que lidera la enfermera Karen Rodríguez ha hecho un trabajo ejemplar en la atención de los pacientes Cobid positivo: en las prestaciones médicas paliativas y oxígeno; gestionar el traslado a residencias sanitarias a quienes por protocolo y necesidad lo requieran. Además de ser el rostro visible y amable para quienes se encuentran postrados.

Un reconocimiento público también a los todos funcionarios municipales quienes han permitido que nuestra comuna esté dentro de los territorios con menores contagios a nivel metropolitano

No habrá en el corto tiempo una “Nueva Normalidad”, tenemos que aprender a vivir con este virus y es necesario que todos colaboremos. El autocuidado va a ser clave para sobrevivir. Hago un llamado a los vecinos de Calera de Tango a no bajar la guardia, a extremar las medidas de higiene, seguridad y aislamiento social.

El temor al contagio nos acompañará por mucho tiempo, cada día será una aventura y un desafío para todos…

Con el cariño y preocupación de siempre
Erasmo Valenzuela Santibáñez